Y aunque usted no lo sepa vino a cambiarme el mundo, así, de pronto, me salvó y ni se ha enterado. Puede que tampoco se entere de lo mágica que es su existencia, pero le juro que no miento cuando digo que su sonrisa me ha llenado de vida, de esa misma que creía perdida.
Espero que nunca me sorprenda observándolo, en silencio, desde el otro lado de la habitación, observando sus dedos que parecen ojos, y su mente, su maravillosa mente, llena de ideas, de filósofos, de su esencia, de caricias que da en forma de palabras. Su voz, sus ojos que irradian luz, su boca que tal vez en mi vida pueda tocar mi boca pero que aún así, a distancia, me hace flotar a un palmo del suelo.
¿Qué se siente, dígame usted, que su propia existencia sea la razón para despertar de alguien? ¿Qué se siente que sea su existencia el motivo de estas palabras? Podría hacerle más preguntas, pero usted aún no se ha enterado que he vuelto a vomitar conejitos, que me pongo nerviosa cuando tengo que hablar con usted, que es el café de sus ojos lo que me despierta por las mañanas. Que es su existencia el motivo mismo de la mía.
Y así, aparece usted de repente y todo vuelve a ser nuevo. Sin saberlo curó las heridas de mi alma. Me hizo olvidar las infamias del pasado, obligándome a rescatar lo mejor de mi historia, de mis mejores glorias.
No importa, si nunca se llega a enterar de que estas palabras son de usted, por usted y para usted. Sólo permítame verlo un día más, así, en silencio, de lejos. Voltéeme a ver fugazmente y regáleme por un segundo la marea de misterio que se revuelve en sus ojos. Tampoco me mire mucho tiempo, pero si en algún momento usted lo desea, míreme toda la eternidad.
"If I had a world of my own, everything would be nonsense. Nothing would be what it is because everything would be what it isn't. And contrary-wise; what it is it wouldn't be, and what it wouldn't be, it would. You see?" -Lewis Caroll (Alice in Wonderland)
Mientras menos entiendo lo que soy más me alejo de lo que era
lunes, 27 de mayo de 2013
martes, 21 de mayo de 2013
Y Tar, Tar tan sólo estaba en su cabeza.
La noche llegó y con ella el recuerdo, lo recordó como quién recuerda al fin algo que creía olvidado. Tembló de miedo. Creía haberlo olvidado.
Él la olvidó y no pudo volver a recordarla. Caducó el amor que por ella sintió, sus palabras dejaron de nombrarla. El corazón ya no le vibraba, o al menos no por ella.
Ambos se asomaron por la ventana, observaron la misma luna y los cubrió el mismo cielo, sin embargo, sus almas ya no se pertenecían, el universo que ahora construían ya no era el mismo que en su tiempo los fusiono.
-La luna era más bella en sus ojos. -Pensó ella.
-Ahora la luna brilla más -Pensó él.
Nada tenían que perder ahora, el ya había perdido el amor que sentía, ella al amor de su vida, pero seguían caminando como quién sabe que no tiene mucho sentido hacerlo, con la esperanza de que en algún momento todo quedará en el pasado y se podrá regresar al recuerdo sin salir de él con yagas en el alma.
Hoy ella camina con los pies sobre la acera, ausente vaga, su mente se encuentra muy lejos de lo que observan sus ojos perdidos, irreconocibles. Él viaja de la mano de alguien, con la mirada enamorada y los pies flotando a un palmo del suelo, caminando hacia donde sus ojos miran.
Tal vez después de todo él tenía razón cuando le dijo -Y Tar tan sólo estaba en su cabeza.
Él la olvidó y no pudo volver a recordarla. Caducó el amor que por ella sintió, sus palabras dejaron de nombrarla. El corazón ya no le vibraba, o al menos no por ella.
Ambos se asomaron por la ventana, observaron la misma luna y los cubrió el mismo cielo, sin embargo, sus almas ya no se pertenecían, el universo que ahora construían ya no era el mismo que en su tiempo los fusiono.
-La luna era más bella en sus ojos. -Pensó ella.
-Ahora la luna brilla más -Pensó él.
Nada tenían que perder ahora, el ya había perdido el amor que sentía, ella al amor de su vida, pero seguían caminando como quién sabe que no tiene mucho sentido hacerlo, con la esperanza de que en algún momento todo quedará en el pasado y se podrá regresar al recuerdo sin salir de él con yagas en el alma.
Hoy ella camina con los pies sobre la acera, ausente vaga, su mente se encuentra muy lejos de lo que observan sus ojos perdidos, irreconocibles. Él viaja de la mano de alguien, con la mirada enamorada y los pies flotando a un palmo del suelo, caminando hacia donde sus ojos miran.
Él dejó de mirarla. Nunca la miró.
Tal vez después de todo él tenía razón cuando le dijo -Y Tar tan sólo estaba en su cabeza.
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